Aceite recién derramado
Absorbe suavemente con papel limpio. Retira restos de comida sin arrastrar la mancha.
LA GUÍA DE CUIDADO
Ante una mancha de aceite, absorbe primero el exceso y decide después cómo lavar. Una mancha reciente, un resto tras el lavado y un tejido delicado requieren puntos de partida diferentes.

Absorbe sin extender el aceite
Confirma tejido y producto antes del tratamiento
Revisa la mancha antes del calor
Tu situación
Absorbe suavemente con papel limpio. Retira restos de comida sin arrastrar la mancha.
Evita el secado a alta temperatura. Comprueba si se permite repetir el tratamiento; no superpongas limpiadores.
No apliques una rutina de algodón. Consulta la etiqueta y, si dudas, informa a un profesional del origen y los productos usados.
Pasos

Antes de empezar
Confirma tejido y producto antes del tratamientoMira ambos lados con buena luz. Retira la prenda antes de tratarla salvo permiso explícito del producto.
Usa papel o un paño limpio que no destiña. Cambia a una zona limpia cuando absorba aceite.
Comprueba ambas etiquetas y prueba una zona oculta. Respeta dosis, tiempo y aclarado.
Elige detergente, programa y temperatura compatibles. No aumentes concentración o calor por tu cuenta.
Si queda una marca, evita secadora caliente o plancha. Sigue las instrucciones para repetir o pedir ayuda.
Errores comunes
Un limpiador de superficies no equivale a un quitamanchas textil.
La fricción puede alterar el tejido; respeta sus límites de cuidado.
No combines limpiadores ni prolongues el remojo fuera de las instrucciones.
Productos

Para cuidado localizado antes del lavado, según compatibilidad, dosis y tiempo del rótulo.
Ver producto
Formato portátil para pequeñas zonas, con el lavado posterior que indiquen las instrucciones.
Ver productoSon opciones de cuidado; la compatibilidad y las prestaciones dependen de la etiqueta final.
Revisión final
Marca cada tarea al completarla.
Preguntas
No es un método universal. Comprueba el tejido y el uso del producto; la lavadora también tiene requisitos sobre espuma y detergentes.
No se garantiza. El calor previo y los tejidos desconocidos complican el cuidado. Consulta a un profesional si no mejora con el tratamiento permitido.
Es cuidado localizado. Las etiquetas determinan si hace falta un lavado posterior.
Ayuda a detectar cambios de color o superficie, pero no garantiza compatibilidad con todos los estampados, paneles o acabados.
LA GUÍA DE CUIDADO

Separa primero la ropa por color y requisitos de cuidado. Aunque uses productos para cuidar el color, sigue las instrucciones de las prendas y del producto.

Retira primero los residuos sueltos y elige un limpiador compatible con la superficie. Sigue las indicaciones de la etiqueta para superficies en contacto con alimentos.

Revisa la junta de la puerta, el cajetín y los filtros. Limpia y ventila con regularidad según las instrucciones del electrodoméstico.